NISA FORTI GLORI
Tu Atroz no estar
BIOGRAFÍA
Nisa Forti nació en Cassina Rizzardi, cerca del Lago de Como y vivió en Milán, Italia, hasta que supadre, industrial textil ,decidió trasladarse a la Argentina con toda la familia. Llegó a Buenos Aires en 1948, todavía adolescente, experiencia de desarraigo y paulatina integración que luego inspiraría su novela La Crisálida. Cursó estudios de Periodismo, Letras y Asistencia Social y se ocupó especialmente de Victimología, Explotación Infantil e Inmigración Italiana. Reportera cultural y social,. enviada especial y columnista en los medios ítalo- argentinos de la colectividad; libretista, conductora y colaboradora en programas de radio (Radio Nacional, R.América, R.El Mundo, R. Del Pueblo etc.). Fueron distinguidos: su novela La Crisálida, ed. Corregidor, con la Faja de Honor de SADE 1984; su libro de cuentos EL Tiempo, el Amor, la Muerte, ed. Gente de Letras, con la Faja de Honor de ADEA (Asociación de Escritores Argentinos) de Mendoza, y su cuento “Como la efímera...” con una mención especial en el certamen nacional del Circulo Literario “Bartolomé Mitre” de Azul, ( Bs.As.)
Otras publicaciones: Diálogos con mis niños ( Ed. Instituto Amigos del Libro Argentino); Juventud sin Dioses ( Novela, Falbo Editor - l967 ) y varios cuentos en antologías.
Sus ensayos fueron publicados por el Instituto Literario y Cultural Hispánico ( ILCH) Westminster, California, U.S.A. en su revista - libro ALBA de AMERICA y por otras revistas especializadas. .
OBRA
LIBROS
"TU ATROZ NO ESTAR" poemario de Nisa Forti Glori
Comentarios de
Graciela Zolezzi Faure
y Cecilia Glanzman
Ha publicado además:
Novelas:
Juventud sin Dioses, Falbo Editor, Buenos Aires, l967
La Crisálida, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, l984, Faja de Honor de la S.A.D.E. (Sociedad Argentina de Escritores)
Inédita: Los Torlastenger en el Chubut, novela infanto-juvenil de contenido ecológico, la primera de la serie "Los Torlastenger"
Antologías:
Panorama Poético Bonaerense, Fondo Editorial Bonaerense de la Sociedad Argentina de Escritores, La Plata., 1977
Siete para contar un Cuento, Ediciones Crisol, Buenos Aires, 1979
Lector se necesita, Ediciones PLA : Promotora del Libro Argentino, Buenos Aires, 1987
Para Todos, Ediciones La Llave, Buenos Aires, 1988
Antología de cuentistas, Gente de Letras, Buenos Aires, l997
Cuentos:
El Tiempo, el Amor, la Muerte, Edición Gente de Letras, Buenos Aires, 1990, Faja Nacional de Honor de la ADEA, l993 ( Asociación de Escritores Argentinos, Mendoza )
Literatura infantil:
Diálogos con mis niños, Ed. Instituto Amigos del Libro Argentino , Buenos Aires, 1965 - ‘71
Traducciones: (al italiano)
El Siglo de Oro del Tango, autor: Horacio Ferrer. Ediciones: Manrique Zago, 1999 ( Milán- Buenos Aires)
Ha sido jurado de los siguientes concursos:
Concurso Cuentos Infantiles.- l989 GENTE DE LETRAS
Concurso Ensayo.- 1992 ALBA ( Asoc. Lombarda de Buenos Aires)
Concurso Cuentos.- l992 Fundación CALDEN, Buenos Aires
Concurso Cuento Breve.- 1994 ASOCIACION AGRICOLA GANADERA DE VILLALONGA,
Biblioteca Pública, Municipalidad de Patagones)
Certamen Hispanoamericano de Editorial EMBAJADA DE - LAS LETRAS
Cuento joven . - Abril 1996
Cuento Mayores.- Octubre 1996
__________________________ POEMAS
COMO SERÁ LA PAZ
Nisa Forti
Yo conocía sólo la guerra
cuando era niña.
Hacía mucho estruendo
con llamas en los huecos de las órbitas
una risa desencajada
en su rostro informe
y uñas afiladas para desgarrar
la carne del hermano.
“Qué transmitirá la radio
en lugar del noticiero cotidiano
de aniquilamientos triunfales.
Ah, pero ya... Darán partes policiales
De crímenes y amenazas...
¿Cómo será la paz?”
La imaginaba blanca
con ojos como lagos
y un palpitar de plumas en el pecho.
Alguna vez llegará
como la primavera
sobre las nieves ensangrentadas
del último invierno.
Terminaremos ebrios debajo de las mesas,
decían los grandes.
Mientras tanto, lloraban.
Cómo será la paz.
Tan bella como la había soñado
pero también, como los sueños, ¿efímera?
Llegó por fin
con los brazos alados de palomas
que echó a volar.
Translúcida e inasible
hendió el aire de los cementerios.
Turbada por las danzas
de los fuegos fatuos
de los caídos insepultos en tierra inhallables
y por el llanto de las madres
trenzado al júbilo de los vencedores.
El nuevo líder
derramaba besos desde el balcón del palacio
sobre la plaza de jóvenes exultantes.
“ Querámonos”, pidió, ovacionado.
Los instó a quererse.
“¡Nunca más!”, fue el grito de la muchedumbre.
Yo lo oí claramente.
Cómo dudarlo
después de esa lección
devastadora.
Es la voz de la paz.
Tan fuerte y resonante,
para nada sumisa y delicada...
Nunca más.
Y yo me lo creí.
Martínez, Invierno 2006
Martínez, 2006
GUERRA CIVIL
NISA FORTI
Eran decenas. Una centuria entera.
Eran connacionales nuestros.
Y sin embargo
ahora,
enemigos.
Eran los milicianos de las últimas horas de agonía.
Esta es la infamia de las guerras civiles.
Eran sólo muchachos
reclutados en sus casas
a punta de bayoneta.
Algunos, voluntarios.
La sequedad de la arena , en sus miradas.
Los azules concentrados, en sus ojeras precoces.
Las mejillas, aun no sombreadas
por una barba que no tendría tiempo de asomar.
Nos vimos obligados a alojarlos
en el espacioso comedor de los obreros.
Lucían pompones en el gorro
y dos tibias en cruz con calavera
bordadas en la lóbrega camisa.
Su lema : “ Viva la muerte”.
Y aun no habían librado la batalla
contra los partisanos en asecho
en la montaña.
Yo los miraba, atenta.
Una pregunta impelente entre mis labios.
Era una niña. Me estaba permitido.
Entre las caras abatidas, sólo recuerdo una.
Los ojos inflamados.
Apenas silabeaba las respuestas.
“¿Cuántos años tienes?”
“Dieciséis. Para alistarme,
he huido de mi casa”.
“¿Por qué lo hiciste? Se matan entre hermanos...”
“ Nuestro aliado es el Alemán”.
No pude objetar: nos arrastran a inútiles matanzas,
nos obligan a una guerra ya perdida.
Es insensato no deponer las armas.
No celebrar la paz.
“La paz – dijo – es como el amor.
Sólo florece si es correspondido.”
Unas semanas más tarde, los mataron.
No sé si a todos.
No sé qué le pasó al muchacho
que abandonó a su madre
por lealtad al aliado prepotente.
Si llegó a terminar de hacerse hombre
o si quedó tendido
con su mirada carmesí fija en el cielo.
Sólo sé que la paz, como el amor
necesita ser correspondida.
Martínez, 2006
GUERRA CIVIL
NISA FORTI
Eran decenas. Una centuria entera.
Eran connacionales nuestros.
Y sin embargo
ahora,
enemigos.
Eran los milicianos de las últimas horas de agonía.
Esta es la infamia de las guerras civiles.
Eran sólo muchachos
reclutados en sus casas
a punta de bayoneta.
Algunos, voluntarios.
La sequedad de la arena , en sus miradas.
Los azules concentrados, en sus ojeras precoces.
Las mejillas, aun no sombreadas
por una barba que no tendría tiempo de asomar.
Nos vimos obligados a alojarlos
en el espacioso comedor de los obreros.
Lucían pompones en el gorro
y dos tibias en cruz con calavera
bordadas en la lóbrega camisa.
Su lema : “ Viva la muerte”.
Y aun no habían librado la batalla
contra los partisanos en asecho
en la montaña.
Yo los miraba, atenta.
Una pregunta impelente entre mis labios.
Era una niña. Me estaba permitido.
Entre las caras abatidas, sólo recuerdo una.
Los ojos inflamados.
Apenas silabeaba las respuestas.
“¿Cuántos años tienes?”
“Dieciséis. Para alistarme,
he huido de mi casa”.
“¿Por qué lo hiciste? Se matan entre hermanos...”
“ Nuestro aliado es el Alemán”.
No pude objetar: nos arrastran a inútiles matanzas,
nos obligan a una guerra ya perdida.
Es insensato no deponer las armas.
No celebrar la paz.
“La paz – dijo – es como el amor.
Sólo florece si es correspondido.”
Unas semanas más tarde, los mataron.
No sé si a todos.
No sé qué le pasó al muchacho
que abandonó a su madre
por lealtad al aliado prepotente.
Si llegó a terminar de hacerse hombre
o si quedó tendido
con su mirada carmesí fija en el cielo.
Sólo sé que la paz, como el amor
necesita ser correspondida.


bravenet.com